Transcripción
¡Buen día, buen día!
Hoy quiero hablarte de algo que no se ve…
no se toca…
pero que probablemente esté influyendo en el 90 o 95% de tu vida.
Y sí… esa cifra la podemos discutir.
Pero lo que no podemos discutir es que el inconsciente tiene muchísimo más poder del que imaginamos.
El inconsciente no es algo tangible.
No lo podemos agarrar con la mano.
Pero está ahí. Siempre.
Yo suelo explicarlo así:
Imaginá que tu mente es un ordenador.
El inconsciente sería el software.
Ese sistema que funciona en segundo plano.
Cuando abrís un procesador de texto, vos solo querés escribir.
No te interesa todo el sistema operativo que lo sostiene.
Pero si ese sistema falla… nada funciona.
Bueno… el inconsciente es ese sistema.
Está ahí. Siempre activo.
Sosteniendo todo.
Ahora… vamos a lo importante.
Primera ley: El inconsciente registra todo
Cuando digo todo… es todo.
Desde que existimos.
Desde que nacemos.
Y quién sabe si antes.
Jair (Soares: creador de la TRG) nos dice, medio en broma, que registra el 400%.
Yo agrego que registra en 7D:
Audio.
Imagen.
Acción.
Emoción.
Interpretación.
Sensación corporal.
Olor.
Contexto.
Personajes.
Mucho más de lo que creemos.
Y acá viene algo clave:
No le importa si lo que viviste fue exactamente así…
si lo malinterpretaste…
si lo imaginaste…
o si alguien te lo contó.
Para el inconsciente, eso pasó.
Y lo registra como real.
Por eso en TRG no nos importa tanto la historia que el cliente cuenta.
Nos importan los registros que emergen.
Esas imágenes.
Esas palabras.
Esas sensaciones en el cuerpo que todavía duelen.
Cuando el registro aparece en el cuerpo, trabajamos con el método somático.
Ahí está la puerta de entrada.
Y a diferencia de otras vías —como estados alterados, hierbas o hipnosis—
en TRG accedemos con algo muy simple y muy seguro:
Respirar profundo.
Conscientemente.
Ese es el mecanismo de seguridad.
Segunda ley: El inconsciente es atemporal
Para el inconsciente no existe el tiempo.
Vive en un eterno presente.
Por eso algo que pasó hace 30 años…
puede doler hoy como si hubiera pasado ayer.
Y acá se entienden dos métodos fundamentales de la TRG:
El método cronológico.
Y el método futuro.
En el método cronológico vamos “barriendo” la vida.
Desde los primeros recuerdos…
hasta hoy.
Registro por registro.
Todo lo que todavía tenga carga emocional… se reprocesa.
¿Y el método futuro?
Trabajamos con lo que la persona proyecta.
Porque si alguien imagina un futuro trágico…
eso no sale de la nada.
Está cimentado en su pasado (trágico).
Y aunque sea solo una proyección…
para el inconsciente eso ya está ocurriendo.
En su eterno presente.
Entonces también se reprocesa.
Tercera ley: El inconsciente recrea lo no resuelto
El inconsciente es como un perro guardián.
Está alerta.
Siempre.
Y espera la oportunidad de hacer lo que sabe hacer:
intentar resolver lo que quedó pendiente.
Por eso repetimos situaciones.
Si desaprobás un curso… lo repetís.
Si viviste violencia… la escena cambia de actores, pero el patrón aparece.
Si no decís lo que sentís… la vida te va a poner otra oportunidad para decirlo.
Y si no lo resolvés… entra en bucle.
Reprocesar es justamente entrar en ese bucle…
pero de manera tranquila, guiada y segura.
Reprocesar es:
Reelaborar.
Reacomodar.
Reinterpretar.
Entender.
Mirar distinto.
Resolver.
Superar.
Es disolver la carga emocional asociada al trauma.
No borramos el recuerdo.
Liberamos la carga.
Y cuando la carga se disuelve… aparece algo muy interesante:
Insight.
Esos “darnos cuenta”.
Esas comprensiones profundas que traen tranquilidad.
Porque detrás de toda emoción hay una lógica.
Nada es casualidad para el inconsciente.
Se mueve por sincronicidades.
¿Y dónde entra el método temático?
El método temático es otra forma de ordenar el inconsciente.
En vez de recorrer la vida por tiempo…
la recorremos por temas.
Violencia.
Abandono.
Rechazo.
Humillación.
Fracaso.
Muchas veces estos temas ya aparecen en la anamnesis.
O emergen espontáneamente durante el reprocesamiento.
Entonces organizamos el trabajo por ejes.
Es como cambiar el modo de búsqueda en el software.
Y por último: El método de Potenciación
Porque no todo es trauma.
También hay registros felices.
Momentos de fuerza.
De logro.
De amor.
De seguridad.
Con el método de potenciación tomamos esa energía vital.
La amplificamos.
Y la llevamos hacia el futuro.
Hasta que la persona quede convencida —no desde la mente racional, sino desde el inconsciente—
de que puede.
De que es capaz.
De que tiene recursos.
Repasando
El inconsciente:
– Registra todo.
– No distingue entre realidad e interpretación.
– Vive en eterno presente.
– Repite lo no resuelto.
– Busca siempre resolver.
Y la TRG trabaja con cinco métodos:
Cronológico – para recorrer el pasado.
Somático – para liberar desde el cuerpo.
Temático – para organizar por ejes.
Futuro – para reprocesar proyecciones.
Potenciación – para expandir recursos.
En definitiva…
No trabajamos con lo que la persona cree que le pasó.
Trabajamos con lo que su inconsciente todavía está sosteniendo.
Porque mientras el registro tenga carga…
seguirá influyendo.
Y cuando se libera…
algo cambia. =)
Y muchas veces, cambia todo.
Si este tema te interesa…
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Y si querés saber cómo funciona una sesión de TRG…
lo vemos en el próximo video.
Frase final
«Lo que resistes, persiste.»
_ Carl Jung
