Transcripción
Cuando hablamos de TRG, es importante aclarar algo fundamental.
La TRG — Terapia de Reprocesamiento Generativo — es una terapia.
Y como toda terapia, su objetivo es la curación, la rehabilitación y la resolución de problemáticas emocionales.
Ahora bien, ¿cómo se logra eso?
Ahí entra la metodología del Reprocesamiento Generativo.
La metodología es el cómo: el conjunto de prácticas, estrategias y procedimientos que utilizamos para obtener resultados.
Esta metodología cuenta con distintos métodos, como el cronológico, el somático, el temático, el futuro, el de potenciación, y otros que pueden sumarse siempre que sean eficaces y ecológicos para el cliente.
La TRG es una terapia breve y basada en resultados.
No está enfocada en el autoconocimiento como fin en sí mismo, aunque muchas veces aparecen insights y comprensiones profundas como efecto secundario del proceso.
Nuestro foco es la resolución de problemas, utilizando el menor tiempo posible y con la mayor efectividad posible.
Algo muy importante: el terapeuta no dirige, no induce ni empuja a nada.
No se fuerza el perdón, no se indica qué sentir ni qué hacer.
Cada cliente tiene su propio ritmo y su propio camino.
Y para que quede claro:
la TRG no es hipnosis, no es PNL, no es oración, no es reiki ni ninguna práctica espiritual.
Es una terapia estructurada, con protocolo, que trabaja capa por capa sobre la estructura emocional que sostiene los conflictos.
Frase final
Como decía Jung,
hasta que lo inconsciente
no se haga consciente,
va a dirigir tu vida…
y vos le vas a llamar destino.
La TRG trabaja exactamente ahí.
No para que entiendas más tu historia…
sino para que dejes
de estar dirigido por ella.
